Economía País

Agosto 28, 2008

Los fondos de pensiones son intocables

Archivado en: Uncategorized — economiapais @ 12:29 pm

Carlos Arturo Guisarre

Los fondos de pensiones son intocables. La ley ampara a los políticos para justificar de mil maneras que se destine el dinero que los trabajadores apartan de manera obligatoria para su pensión en otros asuntos que no tienen que ver con estos fines, pero, de nuevo, son intocables.

Los recursos que los trabajadores aportan para evitar depender en un 100% de los descendientes sólo pueden ser usados en las pensiones de las que son merecedores los cotizantes que dedicaron toda una vida al trabajo honesto y a los mejores intereses de sus familias, con lo cual aportan lo mejor de su existencia a la sociedad.

Aunque el objetivo sea revivir el moribundo sector agroempresarial dominicano (eso dicen ellos mismos), el autor vuelve y recalca: ese dinero, en lo moral, debe ser intocable.

Un asunto es destinar los impuestos que con sacrificio pagan los ciudadanos a subsidios que sólo benefician a productores y comerciantes y  otro consiste en tomar dinero que al Estado, en lo moral, no le pertenece y utilizarlo en el fin que sea, que de todos modos busca un beneficio político.

Los 7,000 millones de pesos de los fondos de pensiones que el Poder Ejecutivo busca entregarle a la agropecuaria, una actividad de alto riesgo, se constituyen en una medida de temeridad económica que no analiza los inconvenientes que pueden venir en el mediano y largo plazo.

Garantizar la seguridad alimentaria, lo cual no pasará porque la medida se concrete, no vale el riesgo de que el sistema de pensiones, una conquista de los trabajadores, colapse.

De nuevo y el autor de este blog no quiere cansar al lector, pero: Los fondos de pensiones, por dignidad y conciencia, son intocables.

Agosto 27, 2008

Con qué se come la especulación?

Archivado en: Uncategorized — economiapais @ 3:40 pm

Carlos Arturo Guisarre

La especulación consiste en comprar una cantidad considerable de materia prima, objetos de arte, divisas, acciones corporativas o cualquier otro bien con el fin de venderlo más adelante a un precio mayor del que lo compró en un principio.

Con esto, el especulador (en el buen sentido de la palabra) busca hacer negocios con los productos que generan los demás. Por ejemplo, Luis sembró arroz, y cosechará alrededor de 10 mil quintales.

De modo que la época en la cual hay mayores cocechas de arroz es la Primavera, Luis no puede lanzar al mercado todo el cereal de golpe y porrazo, porque su producto, junto el de los demás arroceros, caerá por debajo del precio, debido a que la oferta sobrepasará la demanda.

Entonces, lo que Luis debe hacer es almacenar parte de su producto hasta que la existencia del producto agrícola se escasee, la oferta entre en equilibrio con la demanda y el precio llegue a niveles rentables.

En el proceso del juego comercial que plantea la estrategia de retener el producto para que se aprecie en el mercado, entra Juan, un especulador de alimentos.

Juan compra a los precios de hoy la mercancía que Luis pensaba sacar al mercado en el futuro.

Por ejemplo, la libra de arroz que cosechó Luis la vende en momentos de cosecha abundante a RD$12.00 la libra. Despcaha 5,000 quintales y guarda los otros 5,000 para que el precio no sea menor de los RD$12.00, ya que el costo de producción fue de RD$10.00 y el productor quiere obtener buenas ganacias como cualquier empresario.

Juan es el especulador y le plantea a Luis comprarle los otros 5,000 quientales, que entraran al mercado nacional en un plazo de tres meses. Juan acuerda con Luis comprar el arroz a los RD$12.00 la libra al que es vendido hoy.

Juan, como es un estudioso de los precios de los alimentos y su comportamiento durante todo el año, sabe que el arroz que cuesta RD$12.00 en abril, el mes de la cosecha de primavera, vale RD$16.00 en julio, cuando los mercados se han desabastecido y la cosecha siguiente parece un tanto lejana.

Pues el especulador asume que la tendencia del precio del arroz será al alza y compra hoy en el almacen de Luis los 5,000 quintales a RD$12.00 la libra para en tres meses venderlos a RD$16.00 la libra, de esto modo se gana RD$4.00 por libra con el producto que almacena Luis.

A Luis le conviene este trato, a raíz de que esto le permite despachar toda su producción de golpe y porrazo a un precio rentable, sin que entren en el mercado para deprimir los precios.

El trabajo de Juan es correr el riesgo de que el arroz, en vez de subir, baje a, por ejemplo, RD$9.00 la libra y en vez de ganar RD$4.00 pierda RD$3.00.

Juan, aunque tenga experiencia en los precios de los alimentos, una sobreproducción en Estados Unidos que abarate el arroz a nivel internacional puede deprimir los precios o un permiso de importación inesperado como los que otorga la Secretaría de Estado de Agricultura. Esto provoca que lo que sea pérdida después sean ganancias.

La especulación puede ser buena porque si Luis manda todo al mercado para ganar el dinero de una vez, el producto se vende a precios muy bajos, lo que afecta la producción y luego no aparece en el mercado, porque se agota.

Otra acepción

La especulación que se refiere al sobreprecio que comerciantes aplican a los productos esenciales para obtener ganancias por encima de lo normal y aceptable es otra cosa. El término especulación fue adaptado para ser el sinónimo de agiotismo, pero no tiene que ver con la acepción científica  de la teoría económica.

Agosto 26, 2008

Las tasas se rompen en las cabezas de la clase media dominicana

Archivado en: Uncategorized — economiapais @ 1:00 pm

Carlos Arturo Guisarre

En Estados Unidos, las alzas de las tasas de interés de los bancos provocaron que las perseonas devolvieran sus casas, al declararse incapaces de saldar la hipoteca. Más tarde, las entidades financieras adquirieron una cantidad considerable de inmuebles por medio del embargo y se descapitalizaron de forma paulatina por el incumplimiento absoluto o parcial de sus deudores.

Esta descapitalización generó otro incremento de las tasas de interés, esta vez a nivel general. El aumento del costo del dinero limitó que inversionistas medianos adquirieran acciones de distintas compañías calificadas con riesgo medio, lo que originó una constante caída de los índices del mercado de bolsa en Nueva York (Wall Street), lo que se repitió en el resto del mundo donde es aplicado el libre mercado.

Aunque de forma muy distinta, la misma calimidad económica le puede ocurrir a República Dominicana, a través de la quiebra de la clase media.

Enmanuel Sánchez, ingeniero civil recién graduado que trabaja como maestro constructor, está presto a devolver la yipeta que compró, porque el préstamo que tomó para comprarla subirá a un 35% de interés anual.

En caso de otros deudores decidan hacer lo que lleva a cabo Sánchez, los bancos parecerán deelers y se descapitalizarán. Como el negocio de las organizaciones crediticias se trata de préstamos y no de ventas de carros, la situación será perjudicial también para ellos.

Lo mismo va a suceder con los inmuebles y el efecto dominó en caída de la ruina de la clase media será aun peor.

El agotamiento de las reservas del Banco Central, provocado, sin temor a equivocarme, por una campaña política subsidiaria y compradora de transcubismo, además de la construcción del metro, deben paliarlo de otra forma, como con el incentivo de las exportaciones y la reducción radical del gasto público; no con el sacrificio de la clase media, que como res mansa camina hacia el matadero.

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