Carlos Arturo Guisarre
La Compañía Dominicana de Teléfonos (Codetel) anunció la inversión de más de US$50 millones para que más de 500 comunidades rurales cuenten con internet de banda ancha al cabo de un año. Esta información se presentó en la sede del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) a manera de una donación que realiza la empresa a favor del Estado dominicano.
Lo que parece una donación en este contexto en el cual el internet no es negocio en comunidades algo apartadas, consiste en realidad en una inversión para alcanzar la primera posición en un mercado que en varios años será muy lucrativo.
Sin embargo, las posibilidades de negocios que tiene Codetel no es lo que más sorprende del anuncio de inversión. Durante los pasados cuatro años, el Indotel ha garantizado que una de las metas del Gobierno de Leonel Fernández tiene que ver con reducir la llamada brecha digital que exite entre las clases media y baja, de modo que los jóvenes de la última puedan competir en condiciones justas.
La instalación de internet de banda ancha en campos y zonas suburbanas es tomada por el presidente del Indotel, José Rafael Vargas, para argumentar Fernández consigue de forma paulatina lo que prometió al ser juramentado presidente en el 2004.
De modo que República Dominicana cuenta con la posibilidad de convertirse en el primer país del mundo donde el internet de banda ancha llega antes de que se combata el analfabetismo, la inseguridad alimentaria, la inoperancia en el sistema de salud y el deficit de aulas.
A los campos del país el internet llegará antes de buenos caminos vecinales y puentes que no se caigan con la brisa. La red de redes estará presente en las escuelas antes las pizarras, ventanas y pupitres. Con la supuesta reducción de la brecha digital el gran edificio de 100 pisos se inicia por el nivel 98.


