Carlos Arturo Guisarre
Armados de valor enfrentaremos a las terribles hermanas SOPA y PIPA, quienes procuran con sus restricciones hacer infelices a los habitantes de Cyberland. Recuerden que SOPA es un acrónimo que significa Stop Online Piracy Act (Acta para Detener la Piratería en Internet), mientras que PIPA es abreviatura Protect Intellectual Property Act (Acta de Protección de la Propiedad Intelectual).
Tomen en cuenta también que una vez SOPA sea aprobada, ya no será posible ver un vídeo de tu artista favorito en Youtube, porque eso se considerará un acto de piratería. Del mismo modo, si eres estudiante tendrás que ir a la biblioteca a consultar sobre tu tarea, porque la ley PIPA te prohibirá entrar a Wikipedia.
Otro perjuicio de estas leyes es que dará a los organismos de los Estados amplios poderes para observar a qué páginas has entrado y los correos que has mandado.
Luego de esta breve descripción, es indiscutible que CONTRA ESTO HAY QUE LUCHAR.
La guerra cibernética es resultado de la revolución intelectual más importante que ha experimentado la humanidad. Por primera vez en la historia el individuo común, de medios ingresos y autoridad limitada, tiene la facultad de hacer masivo lo que piensa, de la forma que, simplemente, le parezca.
Como nunca antes, los ciudadanos de a pie podemos hacernos escuchar cuando criticamos a las grandes marcas, a las personalidades poderosas e incluso a los gobiernos.
Podemos enfrentarnos a las autoridades desde la comodidad de nuestro hogar, sin necesidad de exponernos a que nos lastimen físicamente y, sobre todo, sin desestabilizar los sectores económicos o sociopolíticos que no son objeto de nuestra lucha.
La lucha cibernética se ejecuta en tres pasos sencillos, en los que todos podemos participar para apoyar una causa justa:
1ro: utilizar los medios sociales (redes sociales y blogs) para comunicar los desacuerdos y perjuicios acerca de un abuso que se cometa. Por ejemplo, los blogs y medios sociales hicieron posible que nos enteráramos de las iniciativas SOPA y PIPA, además del perjuicio que esto tiene para la libertad de expresión y la privacidad en Internet.
2do: boicotear pacíficamente los medios electrónicos de aquellos que apoyan causas injustas. Tal vez Anonymous es algo extremo tumbando páginas, pero lo que sí ayudaría es dejar de entrar a esos WebSites de instituciones que pretenden cometer abusos.
3ro: boicotear pacíficamente a aquellos que apoyan causas injustas, con represalias que tengan lugar en el mundo off-line. Hay que castigarlos también fuera de Internet, en el mundo off-line. Por ejemplo, el Marzo Negro, mes donde no se va al cine, no se compran libros, no se compran discos ni se paga por descargas, consiste en una forma de presionar a la mafia de contenido (productoras de cine, casas discográficas), para que dejen de apoyar las leyes SOPA y PIPA. Asimismo, retirar el voto a los políticos que impulsan o han planteado este abuso es una solución bastante viable.
Ya sabes cómo hacer la guerra, únete…Stop SOPA.